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Pena de Muerte

December 5th, 2008 · 17 Comments

En México se ha reabierto el debate en torno a sí se debe aplicar la pena de muerte a los secuestradores que matan a sus víctimas aunque hayan cobrado el rescate. El gobernador del estado de Coahuila y el congreso de su estado promovieron una iniciativa para que el Congreso de la Unión modifiqué la Constitución en los artículos 14 y 22 para que la pena de muerte sea restablecida

Desde mi punto de vista considero que el período de ojo por ojo y diente por diente había sido dejado atrás en el proceso del desarrollo de la sociedad a etapas más civilizadas del ejercicio del derecho humano. La justicia no debe ser una vendetta homologada con la legislación. Sería dar curso a la más libre expresión de la ferocidad del instinto humano, eso creo.

Desde luego, no he sufrido ningún caso de este tipo de forma cercana. Y sin embargo, creo que ninguna persona en lo individual debe ser el eje que mueva los destinos de una nación. Para ello se supone que ha ido avanzando el desarrollo de la sociedad occidental que se propone como más civilizada, aunque es evidente que las garantías que nos otorga nuestra Carta Magna eso son, individuales. Creo que el aprobar esa ley sería abrir la caja de pandora del fascismo judicial, lo que podría llevarnos a una hipersensibilidad en la cual las posibilidades de que la Pena de Muerte termine aplicandose en otros aspectos cada vez más inocuos sean ampliados por el ejercicio cotidiano de la manipulación mediática.

Al final, aunque más bien quizá deba ser al principio, la aplicación de la justicia y la ley en este surrealista y amado país esta sumamente sesgado por intereses, corrupción, y otros rubros de poder de modo que no es tan ciega y ni tan justa como se supone debe ser. Hay múliples casos en dónde la ley se ha aplicado a inocentes que nada tienen que ver con los acontecimientos, las cárceles están llenas de ellos. Claro en la cárcel todos son inocentes, no?

Y por otro lado me recuerdo mucho del pobre tipo que pasó 7 años -7 años en la cárcel!- por robar un kilo de barbacoa para que su familia pudiera comer un día domingo. No es que la ley no se deba ejercer, pero en este México querido siempre perderán los que menos tienen, y la aplicación de la justicia termina siempre siendo aplicada con mayor rigor y con menor justicia contra los que menos posibilidades tienen de defenderse.

Se necesita una regeneración de estos elementos que tienen que ver con la justicia para legislar respecto a la pena de muerte, pero sobre todo, creo, se requiere mayor labor de inteligencia policial para comprender, prevenir y combatir las hordas de secuestradores que se estan apoderando de este bello territorio que llamamos México.

La Voz en el Desierto

 

Tags: ANALISIS · DERECHOS HUMANOS · FASCISMO · MEXICO · SOCIEDAD

17 responses so far ↓

  • 1 monja // Dec 5, 2008 at 11:21 am

    Ale:

    Vivimos en países similares en cuanto a ‘justicia’ e injusticia. Y en cuanto a violencia, pues mucho mas similares todavía.

    No creo que la pena de muerte sea una solución, al menos para la violencia y para erradicar a los violentos, a lo sumo sería una solución para generar una considerable baja en la demografía, si es eso lo que está molestando y saliéndose de cauce.

    Digamos que la pena de muerte oficiaría de aborto al nacido.

    El ojo por ojo, o el talión hebreo que tenemos en el Levítico influido por el código de Hammur
    Abi, era precisamente para acotar la jurisdicción de la venganza, o para reducir al máximo la capacidad de hacer justicia por mano propia.

    Si alguien le sacaba un ojo a un familiar tuyo, seguramente hinchado de rabia y de dolor (que a veces son la misma cosa) tú no le sacarías un ojo al culpable, sino que directamente le degollarías. Esa ley de ojo por ojo era para que los que hacían justicia por mano propia (otra institucionalizada no había ejerciendo control) era una especie de “más de ahí no pases, ya que vas a pasar de todos modos”.

    Mi opinión tiene que ver con la personas en cuestión, no tanto con la promulgación de una ley que permita matarla. Digo esto porque veo cada vez más que es imposible regenerar a una persona que tiene todos los “fusibles” de regeneración quemados.

    No creo en el milagro de la regeneración, sobre todo cuando una persona border alcanzó el punto de no retorno que alcanza el psicópata.

    La misma psiquiatría en sus mayores expresiones nos dice que un psicópata es una persona enferma de por vida, que entraña peligro social y que hay que aislarlo de la sociedad.

    Nosotros no tenemos estructuras institucionales (neuropsiquiátricos por ejemplo) suficientes como para alojarlos como personas y dejarlos aislados del resto de la sociedad a la cual no se pueden integrar y a la que atacan.

    Pero rogaría más por una ley que creara esos espacios para las personas enfermas -cuyos signos y síntomas son esta grandísima e indignante violencia- para que nadie los mate, para que no sean Caínes irredentos, y que a su vez, para que no haya más Abeles que lamentar.

    A los hermanos que no pueden convivir, no hay que matarlos, pero a veces hay que separarlos de por vida, a un sitio donde los traten como personas no como bestias, y en donde los contengan para que los sanos no vivan con miedo en la calle.

    Pero me temo que mi ruego no será escuchado en el congreso de mi país.

    Y me temo que los próximos comentarios serán una apelación al recurso del testimonio, que dirán -ay, pero si tienes fe, te pasará como a mí, que yo tuve un tio así que el Señor lo redimió… y…

    Bueno…
    Paso y saludo.

  • 2 Alejandro Vazquez // Dec 5, 2008 at 1:36 pm

    Hola querida Gaby,
    Cierto lo que dices, la ley del talion fue un gran avance legislativo en un período en dónde la venganza total no tenía restricciones judiciales. Es sumamente equitativa, ciertamente.
    El tema que planteas acerca del individuo que requiere generación pero que terminaron en una sociopatía tan extrema es también necesario de atenderse. En cierta forma, lo queramos o no, cada uno de nosotros somos resultado de las condiciones del entorno social y familiar en que nos desarrollamos, por lo que por lo mínimo habría que esperarse, si no es posible una regeneración, por lo menos asegurar el aislamiento de la sociedad contra la que atentan.
    Seguro estoy que la mayoría no tedrá una perspectiva compasiva hacia estos psicópatas que llegaron a un punto de retorno casi en forma voluntaria.
    Abrazos!

  • 3 Isa // Dec 5, 2008 at 8:19 pm

    Aquí de nuevo en tu blog estimado Alejandro para decirte que el post está muy de reflexión, pero en realidad no es tanto de pensarlo. Si de por sí México ya se está desbordando en muchos puntos en cuanto a violencia se refiere, pienso que sería añadir más violencia a la ya de por sí violencia existente.No estoy de acuerdo a la pena de muerte para ellos y ojalá hubiera un:”ábrete sésamo”.
    Muy buen tema. Saludos.

  • 4 Miguel // Dec 6, 2008 at 2:08 am

    Aunque no estoy a favor de la pena de muerte, debo mencionar que simple y sencillamente, Mexico no esta preparado para la pena de muerte.

    Si hemos visto que cualquier policia, de casi todos los niveles, han podido ser compradas; que la justicia solo se cumple a los que tiene dinero o poder, (y aún asi con dificultades). Que podriamos esperar si se hace efectiva la pena de muerte?
    Se les estaria dando ahora la autoridad de matar a quien pueda ‘comprar’ cualquier clase de pruebas que lo impliquen en un delito que tenga pena de muerte.

    Estoy de acuerdo, lo que se necesita es que la gente nazca de nuevo.

  • 5 Daniel D. // Dec 6, 2008 at 12:46 pm

    Conceptualmente estoy de acuerdo con la pena de muerte. Sin embargo creo que es inaplicable ya que la decisión estaría en manos de hombres falibles y potencialmente corruptos.
    Serviría para que aparezcan chivos expiatorios y muchos verdaderos culpables queden exonerados definitivamente. La muerte es irreversible. Dejar la pena de este nivel en manos de un sistema judicial probadamente fallido sería un error.
    Entonces. Creo que la muerte es la pena que correspondería para ciertos tipos de delito. El asunto es que no hay quien sea digno de juzgar a quien se la merece.

  • 6 monja // Dec 6, 2008 at 2:04 pm

    Si no hay quien sea digno de juzgar quien se la merece, como puede haber alguien digno de decir que correspondería para ciertos tipos de delito. No es un juicio diferente ni se necesita una dignidad diferente para decidir que corresponde a algunos delitos y para decidir a quien se implementa y para aplicarla. La sentencia comienza juzgando que corresponde a algunos delitos.

  • 7 Alejandro Vazquez // Dec 6, 2008 at 10:51 pm

    Hola Isa, Saludos
    De acuerdo contigo, veo dificil que la conciencia de la sociedad sea aplacada con la muerte de los culpables, más bien creo que se acrecentaria el morbo y disminuiría la sensibilidad hacia un hecho tan lamentable. No es que quiza por sus hechos no merezcan castigo, pero podrá la muerte remediar algo?
    Gracias

  • 8 Alejandro Vazquez // Dec 6, 2008 at 10:53 pm

    Hola Miguel, un cordial saludo,
    De acuerdo, lo que yo creo se debe terminar es la impunidad y que las penas establecidas se cumplan a cabalidad. Por otro lado, es cierto que este tipo de delitos en algunos casos se deben ya a patologías que no tienen mayor solución que mantener al reo en aislamiento, pero hasta donde sé aquí en México la infraestructura carcelaria para esos efectos todavía no existe.
    Creo en la regeneración, sin duda, en ese sentido creo que la iglesia debe tener un efecto social en la comunidad.
    Saludos!

  • 9 Alejandro Vazquez // Dec 6, 2008 at 11:20 pm

    Hola Dany, un cordial saludo, gusto saludarte por aqui.
    Lamento discrepar contigo en este punto.
    Básicamente considero que el fundamento del sistema judicial debe ser la rehabilitación del ser humano y no la de su castigo. Creo que este aspecto le da un mayor sentido de desarrollo hacia una sociedad ideal, que es lo que quizá se debe buscar. Y es un débil reflejo de lo que la regeneración puede hacer por el hombre. Aunque si esto no es posible lograrlo, con la reclusión se asegura por lo menos que no siga afectando a la comunidad.
    Un abrazo

  • 10 Alejandro Vazquez // Dec 6, 2008 at 11:34 pm

    Hola Gaby,
    Ciertamente, como comentaba, creo que incluso al principio la reflexión debería quizá partir del sentido que se desea tener con el sistema judicial, al parecer de ahí creo que emanan los parámetros y el sentido de las sentencias a cada delito.
    Saludos!

  • 11 Daniel D. // Dec 7, 2008 at 10:57 am

    Hola Alejandro:
    No hay problema con el disenso. Es el más genuino uso del arte de pensar.

    Creo que quien tiene un trastorno antisocial de la personalidad no puede regenerarse por definición propia de la entidad nosológica que se describe. Ciertos sujetos (y créeme que tengo una vasta experiencia en el tema) no se regeneran ni aún pretendiéndolo. Solo faltará la oportunidad y la necesidad para que cometa su aberración una y otra vez.
    Las cárceles no regeneran. Y privar a alguien de la libertad tampoco es algo que sea a priori compatible con la dignidad ni los derechos de las personas. Pero he aquí, que la sociedad no ha encontrado alternativas mucho mejores y las cárceles pululan por doquier. ¿Para que? Para nada. Solo para aislar la manzana supuestamente podrida por un tiempo, o para siempre.
    A la cárcel se le llama “la tumba”, porque quienes allí están son muertos en vida, viviendo en un mundo del revés. Creeme amigo que condenar a alguien a prisión perpetua es igual o peor que a la muerte misma. La diferencia es que, de haberse cometido un error en el juicio de quienes lo condenaron, quien está vivo todavía tiene chance de ser exonerado y aún resarcido.

    Por eso, por la posibilidad del error irreparable, prefiero el menor de los males, la prisión perpetua antes que la muerte.

    Mas si los jueces serían infalibles, creería en la justicia de la pena capital. Pero, como ya lo expliqué, no es posible garantizar el juicio humano.

    En cuanto a lo espiritual, existen sobrados ejemplos de aplicación de la pena capital por parte de Dios, en el pasado y en el futuro. pero ocurre algo absolutamente diferente: El juicio de Dios es infalible.

    Y Gabriela, interpretaste falazmente mi comentario desde el principio. Que yo acepte que no haya nadie digno de juzgar a una persona no tiene nada que ver con que yo diga que -por ejemplo- un caso de violación seguida de muerte debería ser punible con la pena capital.
    Sobre el resto, no te entendí.

    Pena de muerte. Sin dudas, un tema de eterno debate.

  • 12 Alejandro Vazquez // Dec 7, 2008 at 11:54 am

    Hola Daniel, nuevamente, gracias por tu conmentario.
    Las cárceles en tanto sólo sean eso, desde luego que no rehabilitan y muchos menos se circunscriben a los parámetros de referencia en cuanto a derechos y dignidad humana (la regeneración creo que sólo viene de Dios), para rehabilitar se debería replantear el proceso mismo del sistema judicial y sus objetivos, algo que está lejos de ser realidad en estos días.
    Yo no soy alguien que niegue la posibilidad de que una sociopatía, en tanto enfermedad, pudiera ser sanada por Dios. Aunque evidentemente el individuo posible sujeto de la sanidad ha llegado a un punto en que ni siquiera comprende que esta enfermo y no lo busca.
    Creo que la prerrogativa de que Dios haya aplicado pena capital en algunos casos precisamente le corresponde a El, y no veo porque el hombre se la deba apropiar en un momento dado.
    Un cordial saludo

  • 13 Daniel D. // Dec 7, 2008 at 2:31 pm

    Alejandro
    Creo que tu perspectiva es clara desde este ángulo:
    “Creo que la prerrogativa de que Dios haya aplicado pena capital en algunos casos precisamente le corresponde a El, y no veo porque el hombre se la deba apropiar en un momento dado”.

    Es un argumento válido y absolutamente respetable. Yo también pensé en eso.
    Pienso que el Señor delegó en los hombres el derecho, o mejor dicho, la obligación de juzgar. Es un hecho que puede tener aclaraciones pero no creo que negativas in límine.
    Así que, el punto pasa entonces ¿Hasta donde el hombre puede tomarse atribuciones a la hora de aplicar una condena?
    ¿Dios ve bien que unos hombres decidan privar a otro de la libertad, un bien inequivocamente sublime? ¿Dios ve bien la aplicación del ojo por ojo…? ¿Dios ve bien que los hombres ordenen la muerte de otro en aras de hacer Justicia?

    No veo que, desde lo bíblico, se imponga un límite a este asunto. Si vamos al A.T. ya sabemos como era. Si vamos al N. T., hasta podríamos caer en el abolicionismo. Mas sabemos que esto no corresponde al espíritu del Nuevo Testamento. Lo único parecido al abolicionismo es el perdón por Gracia. Pero, esto es harina de otro costal, ya que estamos hablando del perdón del alma, entre más.

    Así que, resumiendo (y perdona cuanto me extendí en la prosa), acepto tu punto como cuestión central del debate, aunque lo miremos desde otra perspectiva.

    Gracias por permitirme comentar con libertad.
    Te envío un abrazo.
    Dany

  • 14 monja // Dec 7, 2008 at 5:58 pm

    Otro tiro por elevación de Dañeiluk, el cobarde. Da gracias por la libertad como si supiera lo que es.

    Tal vez no hable directamente conmigo porque el rabinato no lo autoriza. Dejemoslo así, ya responderé desde mi blog. Yo no soy cobarde y cuando tengo que nombrar nombro.

    PD: ¿Confundir y comparar las diversas teorias del abolicionismo con la doctrina paulina de la gracia? Bueno, pero él me dice falsa maestra a mí, así que debe estar pensando que diciendo lo que dice está en lo correcto y que Dios lo respalda, nada mas que porque se sienta encima de la Biblia.

  • 15 Alejandro Vazquez // Dec 8, 2008 at 4:56 pm

    Hola Dany, saludos,
    Y al final, valdría la pena considerar cuantas de aquellas veces en que pensamos que las situaciones que pasan con las personas, como la muerte, se deban directamente a Dios, incluso en nuestro entendimiento de la Escritura.
    La verdad no se como Dios ve las cosas en esas preguntas que planteas, seguramente las ve diferente a nosotros.
    Un abrazo

  • 16 Daniel D. // Dec 8, 2008 at 5:06 pm

    Sin dudas Alejandro!
    El Señor nos dejó una pista: “en el principio no fue así”
    Te sigo
    Un abrazo. Dany

  • 17 Alejandro Vazquez // Dec 8, 2008 at 5:11 pm

    Hola Gaby, releyendo tu comentario inicial reflexionaba sobre el tema de la demografía, y veo que ciertamente este tipo de legislaciones tienen reductos Malthusianos bastante negativos, algo parecido a lo que a veces subyace en aspectos de la legislación del aborto, la eutanasia, etc.
    No yendo tan lejos, creo que este debate sobre la Pena de Muerte ha sido traído al escenario político, como ha pasado otras veces, para distraer la atención de los ciudadanos con algún propósito velado.
    La reflexión sobre lo judaizante será muy valioso leerlo, aunque tengo la impresión de que ha menguado algo la intensidad de este fenómeno últimamente.
    O quien sabe, quizá yo no lo he visto tanto nada más
    Saludos

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