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Sexo, Religión y Democracia

September 2nd, 2008 · 8 Comments

Estoy leyendo el más reciente libro del Dr. Roberto Blancarte, profesor-investigador y director del Centro de Estudios Sociológicos del Colegio de México. El tema en que se ocupa es, sin duda, uno de los ejes principales en el que girarán las tensiones ideológicas más predominantes y polarizadas del espectro social durante los siguientes años.

Blancarte plantea una interesante reflexión acerca del tema de la religión y su relación con la sexualidad, dentro del marco de la creciente democratización social, política y cultural en México. El tema como puedes imaginar, es como un barril de polvora.

En el año 2000 México vivió uno de los cambios más trascendentes de su historia contemporánea, despues de cerca de 70 años de una singular hegemonía política, la cual Vargas Llosa denunció como la ‘dictablanda’ perfecta,  el poder de la presidencia del país pasó a manos de Vicente Fox Quesada, candidato del partido opositor, por la vía de la democracia.

El impacto que este suceso provocó en la sociedad civil ha generado una evidente y paulatina reconfiguración de las fuerzas ideológicas que predominan en el país, incluidas desde luego las de orden religioso, las que con el transcurso de los años han acrecentado su influencia, entre otras cosas, en torno a la reflexión de la problemática de la intervención del estado laico en la regulación de las agrupaciones religiosas e incluso, en algunos casos, en la vida interna de las mismas agrupaciones, y viceversa, acerca de las delimitaciones o frenos que las asociaciones religiosas deben tener para acotar su participación directa en los rumbos que la clase política y la sociedad en general puedan decidir.

Por otro lado, es imperativo considerar la influencia que las ideologías liberales han tenido en organizaciones, partidos políticos, o asociaciones civiles, y que ha traído a la plaza pública temas para la agenda legislativa que son obligados en una sociedad que se propone como secularizada, sobre todo los que se refieren a la materias de la sexualidad y opciones de vida.

Es posible que la aparente madurez política que los mexicanos alcanzaron en el tema de la democracia no se haya generalizado en otros aspectos de su naturaleza cívica, lo que evidentemente pudiera ir generando, sino se atiende con el debido interés, múltiples fisuras en el conglomerado social de una forma quizá insospechada e incalculable. Por lo que la reflexión en este tema se debe volver el pan cotidiano con el propósito de promover que la participación cuidadana y el diálogo que se realice en estos ámbitos se pueda desarrollar de forma abierta y equilibrada, obviando las cuasi perennes posturas viscerales que por lo general bipolarizan y atrincheran a la población civil.

Aquellos que tienen una postura conservadora en torno a los temas de la sexualidad humana y opciones de vida, harían bien en presentar una reflexión pertinente y hasta convincente a la sociedad, en la plaza pública, sobre todo si creen que su postura ideológica es la ideal y necesaria para mantener o incrementar el bienestar social general y el del ser humano en lo particular.

En qué forma una postura ética o moral, fundada, quizá, en una ideología religiosa -o bíblica si se quiere- podrá transmitirse de forma aséptica sin resultar en una imposición forzada o excluyente en el colectivo social. Es una pregunta difícil de responder de forma simple. Sin embargo, considero que será necesario reflexionar cada una de esas temáticas por separado, y en su conjunto, para que el diálogo común pueda ser guiado de manera que la sociedad las reflexione profundamente y evitar un dogmatismo lesivo e improcedente. Y así mismo retroalimentar las posturas y definiciones del otro para que esto no se vuelva un diálogo de sordos. Es posible que la necesidad de reflexionar estas temáticas coadyuve en romper la proverbial apatía que la mayoría de los evangélicos mexicanos tienen en relación a su entorno social y comunitario.

Roberto Blancarte plantea reflexiones, preguntas, rumbos, la diversidad de algunas posturas, pero sobre todo la oportunidad de que la sociedad mexicana, que es objeto y sujeto de cambio, pueda desarrollar sus habilidades y aprender a jugar en las nuevas reglas de la democracia actual, y sus efectos en una sociedad que ante todo, considero, tiene una necesidad espiritual que debe ser satisfecha.

Si puedes adquirirlo te lo recomiendo ampliamente. Aquí te dejo un link:

 Sexo, Religión y Democracia. Roberto Blancarte. Editorial Planeta Mexicana

La Voz en el Desierto

Tags: ABORTO · ANALISIS · DERECHOS HUMANOS · EUTANASIA · IGLESIA · INTOLERANCIA · LIBROS · MEXICO · PERIODISMO · RECOMENDACIONES · REFLEXION · SOCIEDAD

8 responses so far ↓

  • 1 Isa // Sep 3, 2008 at 1:55 am

    ¡Voto por ti Alejandro!, escribes bonito y muy congruente, así que te doy mi voto para ser esa voz ¿en el desierto?, pues ni tanto, porque Monterrey ¡y todo México! está muy “crecido”, je,je.
    Saludos.

  • 2 Monja // Sep 3, 2008 at 5:40 pm

    Muchisimas gracias por el gran dato.
    Necesito -con sed- reflexiones, preguntas, rumbos, diversidad de perspectivas, y aprender las nuevas reglas. Ahí apresté mi cazamariposas para conseguir a don Blancarte.
    Muchos besos!

  • 3 Alejandro Vazquez // Sep 3, 2008 at 9:34 pm

    Hola Isa, Muchas gracias por tu amable voto! Aunque creo que no tengo donde aplicarlo pues no estoy postulado para nada en especial.
    Por otro lado, creo que se requiere mas que escribir bonito para convencer al otro. Esto apenas es una llave de una de las puertas que nos puede llevar a reflexiones más profundas y necesarias en este México posible.
    Un abrazo

  • 4 Alejandro Vazquez // Sep 3, 2008 at 10:51 pm

    Hola Gaby,
    Serí­a interesante y valiosa tu retroalimentación acerca de estos temas tan necesarios.
    El punto en la llaga, creo que es que, en una sociedad secularizada, y en un estado laico, como el que hemos decidido tener, es obvio que a priori se debe descartar la orientación religiosa en la toma de decisiones que competen a la sociedad.
    Me pregunto si es posible pensar un diálogo bien intencionado y aséptico por todas las partes. Todaví­a me atrae la ciencia ficción. Pero, ya sabes, la realidad a veces llega a superarla.
    La alternativa serí­a, desde luego, volver a permitir que los destinos de la nación sean dirigidos desde los púlpitos, opción que es francamente detestable, los efectos que esto tuvo en la historia de México y de la humanidad todaví­a los estamos sufriendo, como para querer volver al cieno.
    Besos querida amiga

  • 5 Natanael Disla // Sep 4, 2008 at 11:02 am

    El tema de la ética sexual, la erótica, el sexo y su relación con la religión organizada y la sociedad civil será un tema de amplio debate en los próximos años en América Latina.

    Se necesitan voces serias y reflexivas que desde la iglesia contribuyan a arrojar luz sobre este tema.

  • 6 Alejandro Vazquez // Sep 4, 2008 at 11:58 am

    Hola Natanael, de acuerdo contigo.
    Habrá que tratar de aportar nuestro grano de arena en ese sentido.
    Un abrazo

  • 7 Ana // Aug 3, 2010 at 5:57 pm

    Hola Alejandro, me ha encantado tu Blog y también tu artículo escrito de forma muy profesional.
    Comparto tus puntos de vista y coincido en especial en la idea de que la democracia que finalmente se estableció en este país, nos ha permitido acceder a mayor información en todas las áreas del quehacer social, económico y político, permitiendo con ellos romper viejos mitos y abriendo la gran oportunidad para que la gente se informe objetivamente y forme su criterio sobre temas de fondo como este.
    Te felicito porque sabes escribir y conoces bien el tema que aquí abordas.
    Gracias por compartirlo conmigo pues estoy deseosa de buenos artículos.
    Un abrazo…

  • 8 Alejandro Vazquez // Aug 10, 2010 at 3:10 pm

    Hola Ana, un afectuoso saludo.
    Gran alegría me ha dejado ver tu comentario.
    Me parece que es sumamente necesario plantear reflexiones de mayor amplitud y profundidad que puedan permear en el quehacer colectivo respecto a estos temas de fondo y otros.
    Lamentablemente el dogmatismo religioso ha lesionado severamente la oportunidad de un diálogo equilibrado y equitativo.
    Intentemos seguir haciendo nuestra parte.
    Agradezco sinceramente tus amables palabras.
    Afectuoso abrazo

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