La Voz en el Desierto

Un Oasis en la Soledad

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Sequía

July 6th, 2008 · 10 Comments

Aquí en la bella ciudad de Monterrey tuvimos una extensa sequía que al final había provocado que gran cantidad de osos, por lo menos 10, bajaran de las montañas para buscar alimento y pusieran en riesgo la vida de algunas personas. Como iban las cosas, la situación iría avanzando de muy difícil a crítica. Esta semana por fin llovió. En el mes de julio, en pleno verano y en plenos calorones de 40° C. A Dios Gracias.

A mi me ha afectado agriamente la caída de esta benévola lluvia. Tengo 3 semanas para concluir un edificio comercial en construcción  las cosas se tornan de pesadilla. Finalmente, prefiero la lluvia. La obra tarde que temprano y de cualquier forma se terminará, pero sin lluvia que haríamos.

Así es la lluvia fresca del evangelio. Como podemos vivir sin refrescarnos con el agua viva de la palabra de Dios. Cuanta sequedad en el mundo por su ausencia. A veces creo que la iglesia es como una gran represa que contiene esa agua viva y no permite que sea derramada a quienes tanto la necesitan. Nos regocijamos mucho en lo que recibimos y lo que obtenemos, lo que hacemos para Dios dentro de los atrios de los templos, pero finalmente evitamos que fluya esta verdad hacia quienes esta dirigida, a quienes debe salvar.

Ojalá no seamos hallados deteniendo las bondades y la vida que provienen de la Palabra de Dios.

La Voz en el Desierto

 

 

 

Tags: IGLESIA · REFLEXION

10 responses so far ↓

  • 1 .: Jessie :. // Jul 6, 2008 at 9:53 pm

    Sí!! cielos abiertos! q venga la lluvia!

  • 2 Eva // Jul 7, 2008 at 2:11 pm

    Una vez leí la oración de un misionero inglés del s. XIX (Robert Chapman) decía algo así: “Señor, hazme un cauce limpio por donde fluya tu manantial”

  • 3 Alejandro Vazquez // Jul 7, 2008 at 3:54 pm

    Jessie, Gracias por tu visita, Saludos! Que bien que estas onnline

  • 4 Alejandro Vazquez // Jul 7, 2008 at 3:55 pm

    Hola Eva, Saludos, que buena frase…
    Bienvenida a este otro oasis…
    Un abrazo

  • 5 Guille // Jul 7, 2008 at 5:28 pm

    Hola! A mi me parece que si, a veces los cristianos actuamos mas como obstáculo que como canal para que el poder de Dios fluya. Tal ves sea porque a nosotros mismos nos falta esa frescura divina. Creo que necesitamos “vivir” mas a Dios y no solo hablarlo. Cuando experimentemos de verdad las bendiciones de Dios y no solo de palabra, en mi opinión vamos a estar preparados para influir al mundo.

  • 6 Mar.Warby // Jul 8, 2008 at 8:44 am

    Si los osos bajan de la monta~ a poniendo en riesgo la vida de los regios a causa del calor; a quien ponen en riesgo los regios a causa del calor?… ya me lo imagino, en tremendo trafico, y trabajando bajo cuarenta grados y con tan poco tiempo para terminar tu obra…. Alex, de casualidad no te has convertido en oso?:)

    Abrazos de oso, en su muy muy ardiente verano con algunas chispas de lluvia.

    PD: Ya me acostumbre al frio y a la lluvia del dia a dia (en pleno verano), pero sigo siendo regia.

  • 7 Brisa // Jul 9, 2008 at 9:14 am

    Amigo pasajero,una vez vi un dibujo parecido al de arriba del cajero,en el cual ponian una iglesia repleta de gente desbordandose por las ventanas y con la puerta atrancada, y afuera un monton de gente con carteles que decian “Cristianos afuera!”….

    Buenisima tu comparacion.

    Pd: oye,eso de los osos es cierto?..que miedo!

  • 8 Alejandro Vazquez // Jul 10, 2008 at 7:30 pm

    Hola Guille, Un Saludo
    Coincido ampliamente con tu comentario.
    Gracias por tu visita

  • 9 Alejandro Vazquez // Jul 10, 2008 at 7:40 pm

    Hola Margarita! …
    Imagínate!… el stress del calor y la enjundia regia traían a todo mundo vuelto loco, bueno, vueltos osos… Incluyome…
    Ahora no sabemos que hacer con tanta agua…
    De risa y coraje… Por la tarde una mujer con una bebe que traía suelta en su vehículo brincaron unas vallas de protección en una vialidad que construimos.
    Estuvo a punto de voltearse.
    Inmediatamente mande tomar fotografías mientras ayudabamos a la mujer a salir del percance.
    Ella (la susodicha mujer) perjuraba que no había vallas de protección y quería demandarnos…
    Que pena. No contaba con nuestra astucia…
    Esto es lo cotidiano por acá. Viva México
    Un abrazo lluvioso

  • 10 Alejandro Vazquez // Jul 10, 2008 at 7:47 pm

    Hola pasajera… Cada cosa que pasa en la iglesia amerita una viñeta… Sin duda…
    De los osos, es cierto!!! osos, osos de verdad!! Y aparte nosotros que no cantamos tan mal las rancheras
    Claro, no son grizzlies pero si el susto esta igual…
    Saludos!

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