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Desechan juicio contra el cardenal Rivera en EU

October 19th, 2007 · 3 Comments

Imagen de MoneroHernandez.Com.mxLamentablemente por un ‘resquicio’ legal el Cardenal de la Arquidiócesis de México, Norberto Rivera, libró ser llevado a juicio por la Corte Superior de Los Angeles. Este asunto ha sido una bola de nieve que ha crecido con el tiempo y que difícilmente va a terminar con este falló.

El Cardenal Norberto Rivera se encuentra en medio de una tormenta de acusaciones promovida por SNAP (Red de Sobrevivientes de Víctimas de Abuso Sexual de Sacerdotes Católicos, por sus siglas en inglés) originadas por Joaquín Aguilar, quien acusó de abuso sexual al sacerdote Nicolás Aguilar, el cuál aparentemente Rivera protegió cuando era obispo de Tehuacán, Puebla, enviandolo a Roger Mahony en la Arquidiócesis de Los Angeles, California en los Estados Unidos, sin avisar de las acusaciones de las que era objeto.

Posteriormente, Rivera, sacó a relucir un documento que supuestamente entregó a Mahony, avisando que el sacerdote Aguilar salió de México en 1987 por una ‘agresión física delicada’, ‘relacionada con la homosexualidad’. Mahony niega haber recibido tal documento, y de hecho el papel elaborado con máquina mecánica no tiene membretes ni sellos oficiales del episcopado.

Este tipo de escándalos no son nuevos en México, en 1994, 8 ex-miembros de Los Legionarios de Cristo, acusaron al Padre Marcial Maciel, fundador de esa congregación, por pedofilia (abuso sexual de menores). Esta congregación no es una congregación menor, pues maneja anualmente un presupuesto de aproximadamente 650 millones de dólares.

De más está decir que no hubo continuidad acerca de estas acusaciones y de hecho, cuando Ratzinger tomo el papado, emitió a través de la Santa Sede un comunicado el viernes 19 de mayo del 2006, en donde invitaba al anciano fundador mexicano de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, a que se retire a una vida de “una vida reservada de oración y penitencia y a no cumplir con su ministerio público”.

“En un comunicado, la Santa Sede no especificó si había concluido definitivamente que las denuncias eran auténticas, pero debido a la avanzada edad de Maciel, de 86 años, y a su deteriorada salud se había decidido no iniciar un proceso canónico a gran escala en la Iglesia. Las acusaciones incluyen el delito de absolutio complicis («Fuera de peligro de muerte, es inválida la absolución del cómplice en un pecado contra el sexto mandamiento del Decálogo», canon 977), lo que según el derecho canónico, de ser cierto, implica la excomunión latae sententiae, que no necesita promulgarse, sino que es automática.”(Tomado de Wikipedia)

Así las cosas, aparentemente SNAP presentará una apelación al fallo de la corte de Los Angeles para tratar de continuar con el proceso de juicio. Justamente ayer estuve viendo un poco la entrevista que Guillermo Ortega realizó a Norberto Rivera en Cadena Tres y se veía notablemente nervioso e inseguro ante las preguntas de Ortega.

Pues veamos y diremos, esperemos que la verdad salga a la luz y sea limpiado el enrarecido ambiente que pevalece acerca de este lamentable tema.

La Voz en el Desierto

Abajo un par de noticias sumamente valiosas.

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La Corte Superior de Los Angeles se declaró incompetente paraconocer de la denuncia contra el cardenal Norberto RiveraCarrera por presunta conspiración a la pederastía, por no contar con jurisdicción.

Bernardo Fernández del Castillo Quintana, abogado defensor delarzobispo primado de México, informó que de esta manera no seiniciará juicio alguno contra su defendido el cardenal RiveraCarrera.

En entrevista telefónica, reconoció sin embargo que losabogados de Joaquín Aguilar tienen la posibilidad de apelar el
fallo de la Corte, por lo que el caso se iría al Tribunal Superior.

Fuente: LasNoticiasMexico.Com

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“Se contradijo” Rivera en juicio por cubrir pederastia

Confían en que la corte de Los Ángeles le inicie proceso

Alma E. Muñoz

El cardenal Norberto Rivera Carrera incurrió en una serie de contradicciones ante la Corte Superior de Los Ángeles sobre Nicolás Aguilar Rivera, sacerdote acusado de abusar sexualmente de cerca de un centenar de menores, tanto en México como en Estados Unidos.

De acuerdo con documentos que ayer hicieron públicos la Red de Sobrevivientes de Víctimas de Abuso Sexual de Sacerdotes Católicos (SNAP, por sus siglas en inglés) y Joaquín Aguilar –querellante ante el tribunal estadunidense del cardenal Rivera Carrera y de la diócesis de Tehuacán, Puebla, por supuesto encubrimiento a Nicolás Aguilar, su agresor sexual–, en su primera declaración por escrito el prelado argumentó que había rumores de que el presbítero permitía que “hombres adultos” pernoctaran con él en la parroquia San Sebastián Mártir, de Cuaucnopalan, Puebla, en los 80. Pero una denuncia entregada por la defensa jurídica del cardenal establece que se trataba de “chamacos”.

Además, persiste la duda sobre si el jerarca mexicano entregó una carta a su homólogo de Los Ángeles, Roger Mahony, advirtiéndole sobre el comportamiento de aquel sacerdote, cuando le informó sobre la intención de trasladarlo a la arquidiócesis de dicha ciudad estadunidense, pues el papel, escrito con máquina mecánica, no trae membrete ni sello episcopal alguno, sólo la firma de Rivera Carrera.

A la presentación de los documentos acudieron denunciantes de abusos sexuales cometidos por representantes de la Iglesia católica, como José Barba, víctima de Marcial Maciel; Alberto Athié, ex sacerdote que renunció a sus votos por la falta de castigo para quienes comenten ese tipo de agresiones, así como Lizet y José Bonilla –éste último representante legal de Joaquín Aguilar en México–, padres de un menor presuntamente violado por un profesor del Colegio Oxford, de los Legionarios de Cristo, entre otros.

La prensa recibió 80 páginas relacionadas con el caso de Nicolás Aguilar. Entre ellas, el acta ministerial levantada el 8 de agosto de 1986 por la agresión física que sufrió el presbítero en la parroquia de San Sebastián, donde el sacristán Hipólito Pérez Silva y la señora de limpieza (cuyo nombre no se lee con claridad) declararon que el cura recibía a “chamacos” de varias localidades cercanas a Cuaucnopalan.

Destacan las cartas del 27 de enero de 1987, cuando cinco meses después de aquellos sucesos, Nicolás Aguilar solicitó a Rivera Carrera, entonces obispo de Tehuacán, su renuncia irrevocable a la parroquia, misma que de inmediato –en la misma hoja se aprecia– aceptó el prelado.

Ese mismo día, el jerarca católico solicitó por escrito a Roger Mahony que, “por motivos familiares y de salud”, permitiera a Nicolás permanecer por un año al servicio de la arquidiócesis angelina.

No obstante, en su primera declaración ante la corte, del 26 de marzo de 2007, Rivera Carrera aseguró: “no otorgué licencia alguna al padre Aguilar para asumir labores de sacerdote en Los Ángeles (…) ni lo recomendé para desempeñar dichas labores. Dejé al cardenal Mahony la decisión de permitirle trabajar en la arquidiócesis de Los Ángeles”. Entre los documentos entregados se aprecia que el 23 de marzo de 1987, el presbítero mexicano notificó a su obispo que el vicario general del clero, el estadunidense Thomas Curry, pidió las razones de su traslado.

Aparece entonces la carta que según Mahony nunca le entregó Rivera Carrera. En ésta, el obispo de Tehuacán explica, en un hoja sin membrete ni sello episcopal, que la salida del cura de la parroquia de San Sebastián Cuacnopalan se originó tras “una agresión física muy delicada”, relacionada con “problemas de homosexualidad”, y que las acusaciones al respecto “son varias, sin que se haya comprobado ninguna”.

El 20 de diciembre de ese mismo año, Nicolás Aguilar envió otra carta a Rivera Carrera pidiéndole autorización, por tiempo indefinido, para permanecer en la arquidiócesis de Los Ángeles, suplicándole que “no se haga mención del permiso anterior de un año ni renovación del mismo, porque ese permiso no se presentó a la embajada”.

Pero al año siguiente, el 11 de enero, Thomas Curry notificó al obispo mexicano que varias familias acusaron al sacerdote de “haber actuado de manera inadecuada con sus niños” en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.

Se anexan recortes de periódicos dando la noticia y las cartas que Mahony envió al prelado, explicándole que el número de jóvenes acólitos que “él (Nicolás Aguilar) ha molestado” es “imposible de determinar”, aunque “es grande”. Le pidió su cooperación para localizarlo y arrestarlo, además de externarle su malestar porque no le advirtió, cuando solicitó el traslado, sobre “algún problema homosexual” del cura. Curiosamente, el 20 de mayo de 2004, ese cardenal pidió al sucesor de Rivera en la diócesis de Tehuacán, Mario Espinosa Contreras, una copia de la carta que supuestamente le había mandado su antecesor informándole al respecto.

Están, además, los permisos otorgados a Nicolás Aguilar, en 1993 y 1995, para ejercer su ministerio en la arquidiócesis de México, con la anuencia de su obispo Norberto Rivera. Destaca el del 17 de diciembre del primer año, para ser vicario parroquial de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la colonia Torreblanca, donde el presbítero violó a Joaquín Aguilar Méndez, a los 13 años, como se asentó en la averiguación previa número 46/00385/94 11, de la delegación Miguel Hidalgo.

Joaquín Aguilar confió en que estos y otros documentos permitan al juez Elihu M. Berlé, encargado del caso, dictaminar –en octubre próximo– jurisdicción para iniciar juicio a Norberto Rivera Carrera. Sentenció: “dijo una cosa, escribió otra y presentó otra”.

Fuente. LaJornada.Unam.mx

Tags: DERECHOS HUMANOS · FASCISMO · IGLESIA · PSEUDOCRISTIANISMO · SOCIEDAD

3 responses so far ↓

  • 1 Isa // Oct 20, 2007 at 12:33 pm

    Mi querido hermano Alejandro: Yo también he seguido este lío a través de Carmen Aristegui por la radio y si me da tristeza que no se ejerza la acción punitiva como se debe ejercer. Es tan triste que todos estos muchachitos no encuentren una salida y que los verdaderos ejecutores de la maldad salgan libres e ilesos como “blancas palomas”.
    Por cierto, ayer observé por la TV el noticiario en donde salen las “mangas del chaleco” a un gran grupo de indígenas que fueron en peregrinación a ver a la virgen de guadalupe, que aún con lluvia estaban allí, esperando. ¡Qué gran tristeza por mis hermanos indígenas! y qué gran coraje de observar al arzobispo que quizá él fue el promotor de dicha peregrinación,pero no con ellos en la lluvia, sino llegando después de que durmió tranquilamente y hasta desayunó. Todo esto no fue algo que haya salido del corazón de los índigenas como pretenden demostrar. Pero creo que todos los que tenemos “dos dedos de frente”, claramente nos damos cuenta quién es el que está detrás de todo ésto. Tratan de ganarse a nuestros hermanos indígenas para hacer “presión” porque ven su causa perdida. Los que nos sentimos aparentemente “amarrados de brazos”, sé que podemos hacer algo.
    Dios te continúe bendiciendo.

  • 2 Alejandro Vazquez // Oct 20, 2007 at 11:56 pm

    Hola Isa!, Sí, realmente, de por sí, es una pena que estas cosas esten pasando, pues mucho más que no se haga justicia.
    Tambien es lamentable que a los diferentes grupos etnicos se les mantenga e la ignorancia para utilizalos como ‘ariete’ para diferentes fines, es lo que esta pasando aqui, y tambien ocurre con el EZLN (El Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional, lo aclaro para los que nos leen de fuera de Mexico) y otros.
    Un Saludo

  • 3 zenon bravo arellano // Jun 10, 2008 at 2:53 pm

    Sabemos que el clero esta involucrado en una serie de atropellos en contra de la sociedad de México, no esperen justicia los jovenes que han sido lastimados por estos hijos de puta, hay dios que todo lo ve y todo lo juzga. Norberto Rivera es el principal hereje pederesta del pais.

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